Entrevista a Sandra Vázquez y Carlos Segarra (ICFS)

Durante el Congreso “Psicópatas: Cómo son, Acción Policial y Respuesta Jurídica”, organizado por el Instituto de Ciencias Forenses y de la Seguridad (ICFS) de la Universidad Autónoma de Madrid, Criminal Fact entrevistó a Sandra Vázquez y Carlos Segarra, miembros del ICFS y colaboradores de este blog.

CF: ¿Por qué homicidios?

SV: En mi caso me llamaba mucho la atención el tema. Siempre pensé que nadie podría matar a otra persona así porque sí y, un día, llega Carlos a clase y lo primero que dice es: “un homicidio es un acto que puede cometer cualquier persona por cualquier motivo y en cualquier momento“; me quedé con esa frase y lo consideré un reto, cuando cualquiera puede hacer algo, ¿cómo trazas un perfil?

 CS: Creo que la pregunta sería ¿Por qué no homicidios? En mi opinión, homicidios es la investigación más bonita y más pura dentro del mundo de la investigación. Porque homicidio me llaman la atención desde que tenía uso de razón. Porque los homicidios te dan una satisfacción tremenda cuando consigues resolverlos. Porque los homicidios te crean mucha frustración y te duele mucho no resolverlos. Por tanto, ¿por qué no homicidios?

CF: ¿Alguno que te haya creado a ti más frustración de lo normal al no resolverlo?

CS: Los que no he resuelto.

CF: ¿Todos o alguno que le tengas “cariño especial”?

CS: No, cada homicidio que no resuelvo me duele personalmente, me duele en mi ego y me duele por la familia a la que no he conseguido dar una respuesta al por qué y quién mató a su ser querido.

CF: ¿Es proporcional el castigo penal del homicidio, en relación al número de casos reales que hay?

CS: ¿Te contesto con otra pregunta?

 CF: Puedes hacerlo

CS: ¿Vale más una vida en función de si el castigo es mayor o menor?

CF: No.

CS: Eso pienso yo también, pues entonces sí que es proporcional. Y más proporcional todavía después de la reforma del Código Penal donde se ha implantado la prisión permanente. Creo que tal y como están ahora instauradas, las penas son acordes al delito, a la tipología y a la sociedad. Además, el homicidio no es el delito que más le preocupa al legislador en cuanto a la pena en sí, porque el que ha cometido un homicidio digamos común, lo comete por un hecho determinado en un momento determinado y no suelen cumplir un patrón de reincidencia al salir de prisión. Sin embargo si está muy bien penado en cuanto a la motivación, y en cuanto a si la víctima es menor de edad o tiene alguna discapacidad, y en cuanto a que haya habido una agresión sexual que preceda al hecho del homicidio. Todas esas agravaciones que se han modificado con el nuevo Código Penal creo que han sido muy bien planteadas.

CF: ¿Opinas lo mismo, Sandra?

SV: Opino lo mismo y añado, desde una perspectiva más psicológica, el matiz de que la legislación no está hecha desde el punto de vista de la víctima porque si no la pena nunca sería suficiente para ningún delito. Ni para éste ni para ninguno. Siempre pediríamos más porque, efectivamente, cuando te causan un daño, tendemos a pensar que la pena nunca será proporcional a la acción. Entonces, en este caso estoy totalmente de acuerdo.

CF: ¿Qué opináis de los delitos derivados de violencia de género, o intrafamiliar, entre parejas del mismo sexo, etcétera?

CS: Para mí es un homicidio más. Y, además, es un homicidio que tampoco se puede preservar  o intentar corregir porque está dentro de la vida privada de las personas y es imposible controlar; y, de hecho la mayoría de los homicidios que se producen por violencia de género, no existen denuncias previas. Con lo cual, ¿cómo puede prevenir ese tipo de homicidios? Es imposible casi prevenirlos. Se articulan muchos medios y muchos elementos en la policía como el proyecto VioGen, implantado en todas las comisarías de la Guardia Civil, Mossos d’Esquadra y demás policías autonómicas. Pero, en sí, cuando entras dentro de la esfera de la vida privada de las personas, es imposible controlarlo.

 SV: Además, el móvil sentimental es el principal móvil de homicidios que hay, incluyendo dentro de este apartado la violencia de género y la violencia doméstica, con lo que al final la pareja se convierte en el elemento más cercano a ti para cometer un homicidio, por oportunidad. Dejando de lado la perspectiva patriarcal que subyace a los casos de violencia de género, tendemos siempre a descargarnos sobre las personas de más confianza y esa descarga es donde puede jugar un papel crucial que eso acabe en un homicidio.

CS: El hecho de que un homicidio tenga una motivación sentimental, en cuanto a la violencia de género creo que hay algo más. Está esa convivencia con la pareja pero que no descargas el sentimiento porque venga promovido por otra acción del trabajo o de otras relaciones que tú tengas. Si no que ese sentimiento que acaba provocando el homicidio de tu pareja sentimental, viene promovido por la propia relación. Entonces, sí es sentimental, evidentemente, pero es intrínseco a la relación.

CF: Sí, pero realmente siempre se parte de la base que el homicidio dentro de la pareja, en violencia de género, siempre es del hombre hacia la mujer, y el de la mujer hacia el hombre no se ve. ¿Realmente hay tantos como se pueden llegar a imaginar o hay menos?

CS: ¿En cuanto a la mujer sea la víctima?

 CF: No, en cuanto al hombre sea la víctima. El año pasado no sé si fueron 30 los que murieron a manos de su pareja mujer. Este año no se sabe porque las estadísticas las quitaron, dejaron de publicarse en el INE y en la web del Ministerio todas las estadísticas en base a la edad, sexo y demás. Sólo están las de violencia de género en cuanto a la mujer. Entonces, ¿te has encontrado casos que sean así de violencia de género pero contra el hombre? ¿Que el hombre sea la víctima?

CS: No, yo particularmente no he investigado. Tampoco es nuestro trabajo investigar homicidios por violencia de género, salvo que el homicidio no se resuelva o que esté encubierto por una desaparición, entonces sí que lo trabajamos desde la unidad en la que estoy. Sí que he trabajado con mujeres homicidas pero no bajo la perspectiva de violencia, en este caso doméstica, porque la violencia ejercida de la mujer hacia el hombre es violencia doméstica y no de género.

CF: Sandra, mujer en un mundo de hombres. ¿Cómo te ves?¿Cómo lo llevas?

SV: Pues creo que bien, sinceramente. Creo que es más la expectativa o lo que yo me puedo imaginar al respecto que la realidad. Efectivamente, me muevo con bastantes hombres, FFCCSE, Defensa, etc., pero nunca he tenido esa sensación. Personalmente no me siento incómoda. También, no considero que a día de hoy, por lo menos en el trato de tú a tú, haya tanta diferencia. Al final se mide más la profesionalidad o la capacidad que puedas tener que el hecho que seas un hombre o una mujer. Así es como yo lo he sentido.

CS: Creo que, en el mundo actual en el que vivimos en éste ámbito, la mujer no está en un mundo de hombres. Pienso que está repartido al 50%, o incluso la mujer sobrepasa en algunas esferas a los hombres, se me ocurren por ejemplo los médicos forenses o los jueces, casi hay más mujeres en ambos planos que hombres. Yo actualmente llevo dos casos y las dos son magistradas. Pero de los últimos cuatro que he llevado, las cuatro eran magistradas. En cuanto a fiscales estamos en las mismas. Hay más fiscales mujeres, o por lo menos con la que yo trato, que hombres. Y en cuanto al grupo en el que yo trabajo, no voy a decir que estamos fifty-fifty, pero hay un gran número de mujeres que desempeñan el trabajo de la misma manera o mejor. Creo que es un estereotipo que tenemos que empezar a descolgar.

CF: Realmente lo que se ve en las noticias y lo que se ve en la sociedad es que ese estereotipo se mantiene. Incluso nosotras mismas a veces nos autoperjudicamos y lo incluimos No es por los hombres, nosotras mismas hacemos una discriminación positiva. Es decir, “No hago las oposiciones a la Policía Nacional por no se qué”, es decir, ya te vas poniendo auto límites y excusas…

SV: Eso lo comentaba con Carlos porque me pasó en el curso de Homicidios, el primer año, de hecho recuerdo haberle dicho “Soy la única mujer y además soy joven”; yo misma era la que me estaba poniendo mis propias limitaciones. Era yo la que me comparaba con ellos porque eran hombres, en experiencia, en edad, en que yo era mujer y ellos no y yo misma era la que me estaba poniendo un límite, realmente.

CS: Bueno, y es más, en el último curso de Homicidios en el que tú, Adriana, estuviste, de mujeres, en general, de asistentes…

CF: Un 80-20.

CS: Un 80-20 y estás tirando por lo bajo.

SV: Como aquí en el seminario de Psicópatas.

CF: En oyentes, pero como ponentes es al revés.

SV: 90-10.

CS: En este caso sí….

CF: Claro, es a eso a lo que me refiero, o sea, porque tú vas a cursos y tú realmente ves que es más el hecho de que hay menos ponentes que son mujeres. No sé si es que no nos atrevemos realmente, o que depende qué temas es mejor que siempre lo diga un hombre o…

SV: Nosotros no tenemos en cuenta eso la verdad…

CS: Nosotros contamos con profesionales que sabemos que lo van a hacer bien y que, además, han recibido buenas valoraciones en ponencias que han impartido en nuestros cursos. Es decir, si lo hacen perfecto, me da igual que sean mujer o hombre, no vamos a cambiar por eso.

CF: Pero sí que es curioso que el hecho de que, por ejemplo ahora (en el seminario Psicópatas), seremos unos 80-20 u 85-15 pero los ponentes, excepto Bárbara Royo, y tú Sandra que has hecho la introducción, todos los demás son hombres. Entonces, claro, tienes el estereotipo de que las mujeres no están incluidas pero en según qué cosas como en actos públicos también lo ves, claro, también te auto limitas tu misma. Realmente lo que ves es lo que reflejas en tu vida. Entonces es el hecho por el cual hacia la pregunta. Es el hecho de romper este estereotipo desde dentro, tú estando dentro.

SV: Era lo que intentaba explicar desde el principio, el hecho que yo me pongo más trabas que las que me puedan poner cualquiera de ellos, que no me ponen ninguna, pero que me las pongo yo sola. Soy yo la que entra en esa dinámica, en ese pensamiento, de “soy mujer, soy joven”, y yo sola me pongo el muro delante. Digamos que me resto valor por considerarme mujer en lugar de sumármelo por mi capacidad o formación

 CF: Sandra, tú tienes mucha formación

SV: Sí, pero a veces hay que medir bien la balanza. No puede pesar más la edad o el género que la profesionalidad, capacidad y formación en una materia. Y esa es la lanza que cuesta más romper, por un tabú social más bien.

CF: A nivel personal, ¿algún consejo que queráis dar a los que leen el blog y a los que estudian estas ramas?

SV: Que si se quiere se puede. Que la gente de criminología son gente que está intentando entrar en estos ámbitos que no hay oferta. Que parece que no está instaurado laboralmente, para mí el consejo es siempre si quieres algo, al final, si te sigues esforzando se puede llegar a conseguir. De una forma u otra. Y si no existe, te lo inventas.

CF: ¿Tú, Carlos?

CS: En estos casos siempre digo que el adicto a estos temas, el curioso, el estudioso, siempre vea que más allá de todo esto hay un muerto, una víctima, y el dolor. Y que todo lo que hagamos sea para mejorar y para llegar a esclarecer todos estos temas.

*Nota: las ideas y opiniones contenidas en este artículo son del autor/ o autores, sin que reflejen necesariamente, el pensamiento del Instituto de Ciencias Forenses y de la Seguridad de la Universidad Autónoma de Madrid.

Publicado por:

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Entrevistados: 


Entrevista a Sandra Vázquez y Carlos Segarra (ICFS) –
(c) – Adriana Peña Laso y Javier Andrés Caballero

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