La realidad del homicidio en España

Diferencia entre Homicidio y Asesinato

Si atendemos al conjunto de delitos contra la vida que existen nuestro Código Penal, podemos considerar el delito de Homicidio como uno de los peores que existen, puesto que el resultado de dicho acto acarrea la privación de uno de los derechos fundamentales del ser humano, el derecho a la vida.

Aunque técnicamente no significan lo mismo y, a lo largo de la historia ha sido discutida la naturaleza jurídica del asesinato en general, y su relación con el homicidio en particular, en España todos los textos punitivos (a excepción del CP de 1848) han optado por considerar el homicidio y el asesinato como dos conductas distintas.

Homicidio procede del latín homicidium, término formado por homi– (hombre, en el sentido de persona) y el sufijo –cidio (acción de matar) que deriva de –cidĭum, raíz del verbo caedĕre, que significa matar.

Etimológicamente asesinato tiene su origen en la época de las Cruzadas en Oriente Próximo entre los siglos XI a XIII donde vivía una secta de guerrilleros, los nizaríes, famosos por sus artes a la hora de matar, artes que supuestamente se debían al consumo del “Haschis” nombre con el que se designa uno de los modos de preparación del cáñamo indico o “Cannabis Sativa”, que al mezclarse con diversas sustancias azucaradas o aromáticas, produce un estado embriaguez y que tiene su más caracterizada modalidad en la llamada muerte aleve o a traición, recogida en antiguos fueros municipales, como el Fuero Real o en Las Partidas, apareciendo ligada a la tradición caballeresca de la Edad Media como la modalidad más grave del homicidio en contraposición a aquella que se producía cara a cara y en desafío.

Es esta imagen arcaica de los asesinos la que hizo que a lo largo de la historia y, en la actualidad, en España se continúe manteniendo –desde el punto de vista de la normativa penal– una regulación específica distinta a la de los homicidios,  quedando clasificado en el vigente Código Penal de la siguiente manera:

El reo de homicidio, según indica el artículo 138: El que matare a otro será castigado con la pena de prisión de 10 a 15 años y se refiere a homicidios dolosos -donde hubo una voluntad deliberada de cometer el delito a sabiendas de que era ilícito- mientras que el artículo 142 regula aquellos que se cometen por imprudencia, el que por imprudencia grave causare la muerte de otro, será castigado, como reo de homicidio imprudente, con la pena de prisión de uno a cuatro años.

El artículo 139 del CP define el asesinato como el acto de matar a otro concurriendo alguna de las siguientes circunstancias:

  1. Alevosía, es decir, supuesto en el que el autor o autores utilizan métodos o medios que aseguran el delito al impedir que la víctima pueda defenderse con éxito o que un tercero pueda intervenir;
  2. Actuando por precio, recompensa o promesa.
  3. Con ensañamiento, es decir aumentando deliberada e inhumanamente el sufrimiento de la víctima, causando a ésta padecimientos innecesarios para la ejecución del delito.
  4. Para facilitar la comisión de otro delito o para evitar que se descubra.

En este caso el castigo se eleva a pena de prisión de 25 años.

Además la nueva reforma (Ley Orgánica 1/2015, de 30 de marzo, por la que se modifica la Ley Orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código Penal) incluye la modalidad de asesinato agravado en su artículo 140 CP, que añade a las anteriores circunstancias:

  • Que la víctima sea menor de 16 años o se trate de una persona especialmente vulnerable por razón de su edad, enfermedad o discapacidad.
  • Que la muerte sea subsiguiente a un delito contra la libertad sexual.
  • Que quien lo cometa pertenezca a grupo u organización criminal

Tanto en la modalidad de asesinato agravado, como en el caso del reo de asesinato que hubiera sido condenado por la muerte de más de dos personas se le impondrá una pena de prisión permanente revisable, castigándose de esta forma con la máxima pena el “asesinato múltiple”, lo que criminológicamente se ha denominado serial killer o asesino en serie.

La prisión permanente revisable conlleva el cumplimiento íntegro de la pena de privación de libertad durante un periodo de tiempo que oscila entre los veinticinco y los treinta y cinco años, dependiendo de la cantidad de delitos cometidos y de su naturaleza. Tras este período y, acreditada la reinserción del penado, se aplicará el sistema de revisión que permitirá la puesta en libertad del condenado si cumple los requisitos recogidos en el art. 92 CP. Esta revisión se podrá realizar a petición del reo una vez al año o de oficio por un tribunal colegiado, al menos cada dos años.

Datos de homicidios en España

A diario nos enfrentamos a una gran cantidad de noticias de los medios de comunicación que nos hacen creer que el número de delitos se incrementa cada vez más y que los crímenes cada vez son peores. Sólo es necesario encender la televisión, la radio o abrir un periódico para darnos cuenta de que las noticias de sucesos se han convertido en parte de nuestro día a día, y parece que hemos alcanzado un punto en el que la gravedad de los nuevos delitos que surgen superan con creces a los anteriores, provocando en la sociedad un sentimiento de impotencia, de repulsa y de demanda de un aumento de las medidas para luchar contra los menores que comenten delitos, los padres que asesinan a sus hijos, los maridos que matan a sus mujeres, etc. sin embargo, de manera paralela, las estadísticas que veremos a continuación, nos dicen que el número de delitos ha ido descendiendo a lo largo de los años, o que si nos comparamos con Europa, la tasa de criminalidad es mucho menor que la de nuestros vecinos, por lo tanto, como ciudadanos, nos enfrentamos a la paradoja de recibir mensajes contradictorios de distintas fuentes, observando además como en muchas ocasiones este tipo de demandas sociales son utilizadas políticamente para campañas electorales o para mejorar su imagen, sin que lleguemos a tener claro si las cifras y las medidas responden realmente a una necesidad o al mero populismo.

La pregunta que cabe hacerse, por lo tanto es si conocemos realmente las cifras que manejamos en España sobre homicidios, o si sabemos dónde nos situamos comparativamente con nuestros vecinos Europeos.

En España, es el Ministerio del Interior quien elabora periódicamente balances de criminalidad donde se refleja la evolución de la seguridad ciudadana de nuestro país. En datos publicados por este organismo sobre el balance de la evolución de la seguridad ciudadana a lo largo de la X legislatura (2003-2015) se podía comprobar como los homicidios en España habían disminuido un 21.3% a lo largo de este período (587 homicidios en 2003 frente a 303 del año 2015), lo que nos sitúa a la cola en tasas de homicidios con respecto al resto de países de la UE, dato que además se ha afianzado con la presentación del balance de la criminalidad hace escasos días, donde las cifras de homicidios en España se situaban por debajo de los 300 casos (algo que no había ocurrido hasta la fecha).

Homicidios en España entre el año 2003 y 2015

Imagen 3
Fuente: Ministerio del Interior. Balance sobre la evolución de la seguridad ciudadana en la X Legislatura

 

Tasa de homicidios por cada 100.000 habitantes en la UE

Imagen 2
Fuente: Ministerio del Interior. Balance sobre la evolución de la seguridad ciudadana en la X Legislatura

Comparando los datos además con las tasas mundiales de homicidios, observamos como la tasa promedio global de homicidios es de 6.2 por cada 100.000 habitantes, mostrando  África del Sur y América Central promedios cuatro veces mayores (por arriba de 24 víctimas por cada 100 000 habitantes), lo que las vuelve las subregiones con las tasas de homicidio más altas que se hayan registrado, seguidas por América del Sur, África Central y el Caribe (entre 16 y 23 homicidios por cada 100 000 habitantes). A nivel de continentes, América ocupa el primer lugar en cuanto a muertes por homicidios, con 157.000 fallecidos en el año analizado (36% del total mundial), seguidos por África con 135.000, Asia con 122.000, Europa con 22.000 y Oceanía con 1.100, llevando el total global a 437.000. Europa y Oceanía, han experimentado una disminución en los índices de homicidio desde 1990. En contraste, casi 750 millones de personas viven en países con niveles de homicidio elevados, lo que significa que casi la mitad de los homicidios suceden en países que representan alrededor del 11% de la población mundial y que la seguridad personal es aún una preocupación mayor para 1 de cada 10 personas en el mundo[1].

Tasa mundial de homicidios

Imagen 1
Fuente: UNOCD (Oficina de Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito. Estudio mundial sobre el homicidio 2013

A título más genérico y, a partir de los datos sacados de los distintos anuarios estadísticos sobre criminalidad de los últimos años, se aprecia como la mayor parte de los autores homicidas son hombres, en su mayoría de entre 41 y 60 años. Predominan las víctimas masculinas frente a las mujeres, siendo el grupo de edad de entre 41 y 64 años donde se da el mayor número de víctimas. En cuanto a los asesinatos cometidos por menores de edad se reducen a una media de aproximadamente 15 homicidios anuales. La motivación predominante a la hora de cometer el delito es sentimental y económica y el tipo de arma que más suele emplearse es el arma blanca. Por último, Madrid, Barcelona, Valencia y Málaga son las provincias que registran las tasas más altas de homicidios dolosos/consumados.

A partir de los datos presentados, puede extraerse como principal conclusión que es la propia espectacularidad del delito y el tratamiento que de él se hace en los medios de comunicación lo que provoca en la ciudadanía una percepción que dista bastante de la realidad y que lleva asociada a su vez un incremento de la sensación de inseguridad y una demanda por parte de la sociedad del endurecimiento de las leyes y el destinar más medios para la prevención y detección de la delincuencia, datos que afortunadamente, no concuerdan con las cifras reales que hay en España, siendo nuestro país uno de los más seguros a nivel mundial.

  • Publicado por: 

sandra


La realidad del homicidio en España – (c) –
Sandra Vázquez

Psicóloga. Instituto de Ciencias Forenses y de la Seguridad de la Universidad Autónoma de Madrid.

[1] Estudio mundial sobre el homicidio 2013. UNOCD (Oficina de Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito).

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