La Antropología como Ciencia Forense

La antropología por definición es la disciplina que estudia al hombre y todo lo relacionado con éste, desde sus orígenes y evolución o su identidad biológica hasta los hechos criminales que han podido conducir a su fallecimiento en contexto legal.

Es por ello que, en España al menos, se divide en cinco grandes ramas disciplinarias que enmarcan el contexto en función de cuales son sus radios de acción:

  • La Antropología Cultural estudia al hombre dentro de los márgenes que impone su cultura, sus variaciones, evoluciones a lo largo del tiempo y su relación con la que disponen otras sociedades con las que convive.
  • La Antropología Social busca comprender el papel del hombre dentro de una sociedad, las relaciones personales, la comprensión de si mismo, su papel dentro del Estado en que desarrolla su vida y cómo se adapta a éste o trata de modificarlo.
  • La Antropología Evolutiva, que busca la comprensión del ser humano desde sus orígenes diferenciándose de las especies anteriores a sí y aquellos factores determinantes para su adaptación y supervivencia y su posición finalmente predominante como especie actual.
  • La Antropología Física o Biológica buscará la interpretación de la información reflejada en los restos óseos del individuo al que pertenecieron en vida, tratando de determinar factores como su aspecto físico, las labores desarrolladas por éste a lo largo de su vida, las enfermedades o traumas que sufrió o sus causas de la muerte.
  • La Antropología Forense se basa en la aplicación de la Antropología Física o Biológica pero en contexto legal, es decir, cuando exista una carga penal respecto al hecho criminal sufrido por el individuo o el que éste haya podido cometer o ser partícipe.

De estas cinco grandes ramas, las dos primeras en España se considera un programa de estudios propio, a veces unido bajo Antropología Social y Cultural, mientras que las otras tres proceden a día de hoy de la rama de la Biología en base a especializaciones dentro del marco que ésta dibuja.

Mi experiencia como tutor y/o formador en Norte y Sudamérica y la formación británica que he recibido me muestra que en otros países la disciplina se aprende de manera diferente. Mientras que en países anglosajones (Reino Unido, Canadá o Estados Unidos) la Antropología Forense viene establecida a través de carreras académicas aparte de la Biología, en Colombia proviene de un marco mucho más amplio.

En el país sudamericano procede de un marco general de la Antropología Social, de la cual emanan el resto de disciplinas citadas con anterioridad (Cultural, Física, Evolutiva y Forense) a la que se le suma la Arqueología, con objeto de crear un prisma que permita comprender al ser humano desde todas las perspectivas posibles, como ente social, como creador, modificador y crítico de culturas, como ser biológico, como fruto de su historia y evolución física y, en el tema en que nos compete para el presente artículo, en su relación con el mundo de la criminología y la criminalística.

> ¿Para qué sirve la Antropología Forense?

Cuando se recurre a la antropología dentro del ámbito legal lo que se busca es generar información suficiente como para poder identificar el cuerpo de una persona desaparecida de la que se ha encontrado el cadáver o bien ayudar a la identificación de personas vivas que pueden estar vinculadas con un hecho criminal.

d01-2008

Es por ello que se va a trabajar en la elaboración de tres perfiles, basados éstos en la información que se necesite obtener de los restos óseos recuperados del individuo. Por un lado el perfil biológico nos remite información respecto a las características biológicas de una persona que quedan reflejados en los huesos y que le permiten una suerte de homogeneización dentro de la sociedad en la que se encuentra.

Este hecho se basa en que si una sociedad tiene una prolongación suficiente en el tiempo y la muestra es representativa, tiende a homogeneizar características tales como los patrones que definan el sexo del individuo, la evolución física del mismo lo cual que nos permite el conocimiento de un baremo de edad en el momento de la muerte o bien la estatura que disponía en base a la medición de toda parte del cuerpo susceptible a dar altura o bien mediante analogías entre medidas longitudinales de hueso para determinar la talla resultante.

Más complejidad representa la complexión que disponía la persona en vida ya que por un lado ésta depende de la carga genética heredada mientras que por otro va a estar estrechamente relacionado con la actividad física que desarrolle.

El perfil positivo tiene como objetivo heterogeneizar la información obtenida por el estudio anterior, es decir, obtener detalles suficientes que permitan diferenciar a una persona en concreto del resto de la sociedad en base a particularidades.

Estas vendrán definidas o bien como caracteres congénitos como marcas de nacimiento en forma de huesos supernumerarios, malformaciones o deformaciones, o bien como alteraciones desarrolladas por la actividad física ya sea como marca de estrés laboral en base al trabajo que desarrolle o como otras acciones reiterativas y prolongadas en el tiempo fuera del margen que impone el trabajo, como el tabaquismo, alcoholismo o el deporte.

Finalmente, el tercer nivel vendrá definido por la elaboración del perfil sanitario, en el que se buscará la obtención de información relevante a las enfermedades que ha podido sufrir en vida como sistema de identificación así cómo los traumas antemortem, las causas de la muerte junto a las heridas perimortem que haya podido sufrir o bien el conjunto de procesos postdeposicionales que han podido dejar marca en los huesos en forma de traumas postmortem.

3

> ¿Donde se encuentra la Antropología Forense dentro de la investigación judicial?

En lo que se refiere a la investigación forense, en base a identificación de seres humanos existen tres grandes grupos: la identificación primaria, la secundaria y la complementaria. La identificación primaria será aquella que, de manera inequívoca, se vincule la identidad de una persona con el crimen sin necesidad de otras pruebas circunstanciales. Tal es el caso de el ADN y las huellas dactilares, las cuales son propias de cada persona, los implantes únicos ya que éstos van vinculados a un número de serie y éste a la identidad de su portador y, finalmente, la odontología.

Ésta última se basa en la multitud de puntos en los que un odontólogo puede fijarse a la hora de establecer la identidad de una persona (rotaciones, ausencia o presencia de dientes, fracturas, fisuras, empastes, puentes, etc…) siempre y cuando disponga de material con el que comparar los datos obtenidos del cuerpo del individuo en base a fichas antemortem.

La identificación secundaria se basará en aquellos datos que podamos obtener del individuo que nos permita su identificación pero que no tienen tanto peso como los que conforman el punto anterior ya que la probabilidad de que se repitan éstas características son más elevadas.

Estas se basan en elementos como la vestimenta, manchas de nacimiento, lunares, tatuajes, piercings, etc… Y será el bloque al que pertenecerá la Antropología ya que su objetivo será , como se definió con anterioridad, la caracterización del individuo a través de los huesos no sólo en base a su sexo, edad o estatura, sino también a las actividades desarrolladas, cambios o características físicas o en el perfil sanitario, cuyos patrones resultantes pueden coincidir con otras personas de aspecto o circunstancia similar.

Esta información obtenida tiene que ser cotejada necesariamente con las pruebas presentadas dentro de marco de identificación primaria para que ésta sea una eficiente y sirva como prueba en los Juzgados.

Finalmente tenemos la identificación complementaria, basada en hechos circunstanciales como la posición y el emplazamiento del individuo en un avión o un tren que ha tenido un accidente, o la teórica presencia de éste en un edificio que ha colapsado, lo cual nos remite información sobre la posibilidad de identificación en base a circunstancias teóricas que han de ser comprobadas por los bloques primarios y secundarios.

De esta manera, cuando los investigadores de la disciplina de la antropología forense recibimos la información necesaria para comenzar la investigación, nuestro objetivo es el de perfilar físicamente al individuo con el objeto de determinar su identificación personal, su circunstancia tanto en vida como en el momento de la muerte y aquello que le ha causado la pérdida de su vida. De esta manera reconstruimos su historia a través de los huesos para poder leer a la inversa los hechos criminales acontecidos y que pudieron poner fin a su vida.

Se trata, por tanto, de una disciplina compleja, llena de recovecos e incertidumbres, que necesita el apoyo inequívoco de otras profesiones dentro del marco legal, pero que sin duda llegó hace un par de décadas para arrojar luz dentro del ámbito criminológico y servir de ciencia de apoyo a la investigación criminal y a disposición de la cadena de justicia.

  • Publicado por:

ricardo-370x280

La Antropología como Ciencia Forense – (c) – Ricardo Ortega –

Anuncios

One thought on “La Antropología como Ciencia Forense

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s